martes, 20 de enero de 2009

Hoy me quedé sin voz, de tanto quedarme sin él


Ya no estás a mi lado.
Tengo que entenderlo.
Algo cambió.
No lo planeé y todavía me niego al nuevo rumbo. Pero tengo que seguir.
Desorientada y sin respuestas, tengo que aceptarlo.
El tiempo me va a dar otra oportunidad, más allá de nadie. Quien sabe?
Tal vez, mi destino esté variando para bien.
Una vida que creía que era de a dos; ahora está separada.
De compartir todo, a estar sola.
Realmente me había ilusionado.
Pensé que él era ÉL.
Pero no puedo decir que nadie me avisó, aunque para mi siga sonando repentino.
De pronto.
Sola.

4 comentarios:

  1. Sólo el paso del tiempo aliviará -un poco- el dolor.
    Pero no estás sin voz.
    Tenés este blog, en donde podrás susurrar o gritar.
    Y están nuestros oídos para escuchar.

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  2. Sanar heridas, quizás esperar, cicatrizar y cuando estés bien seguramente llegará un él que sea ÉL. Un beso.

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  3. Correspondo a tu visita al Mundo de los Sueños y me gusta descubrir tus textos de dolor y desamor. Me quedo con el comentario de Lirium.

    Todo lo que sucede en la vida, nos lleva a otro momento, a otras vivencias. Con el tiempo reconocemos que nada fué tan doloroso como creimos vivirlo e incluso podemos descubrir, que aquel dolor fué la causa de la felicidad actual.

    Un saludo

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  4. Pues está tan bien plasmada cada letra, que es difícil añadir una sola palabra más. Me encantó ese final que no por anunciado deja de ser repentino.
    Mis felicitaciones por ser capaz de dar forma al dolor de una forma tan bella. Es una buena manera de curarlo.
    Un abrazo

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